Eres el miedo,
eres mi duda,
mi alegría,
pesadilla,
agonía,
paraíso.
Dueles como nadie,
reconfortas como ninguna,
me enciendes al rojo vivo
y quemas con tu frío hielo.
Chica de nadie,
chica de todos,
pero no mía.
Vienes para quedarte y,
cuando me descuido,
ya te has ido.