¿Has visto a un niño pequeño pasar vergüenza al estar desnudo? No es natural sentirla, pero nos enseñan que lo normal es estar vestido. Vivimos en un círculo de confort más pequeño del que creemos, lleno de miedos e inseguridades al cruzar la fina línea que lo separa del exterior. El problema es que nosotros mismos, desde pequeños, vamos limitándolo, porque es a lo que nos han enseñado.
Es muy fácil ser normal, dejarse llevar por ideas mayoritarias y unirse a la corriente que fluye hacia una misma desembocadura. Lo difícil es innovar, decir qué piensas realmente y olvidarse del miedo a ser excluido. Nunca antes hacer lo que te apetece ha sido más difícil.
Dejamos sueños huérfanos por considerarlos imposibles, ideas desestimadas por miedo a exponerlas, conversaciones pendientes que pasarán factura cuando sea demasiado tarde para tenerlas.
Puede que si te hubieses sincerado con esa chica que te gusta en vez de pensar en las consecuencias, ahora todo fuese distinto.
Vivimos en un mundo en el que la mayor censura la ejercemos nosotros mismos y, aún dándonos cuenta, no buscamos remedio.
Esto se merece un aplauso, pero como dudo que me vieras, mejor te comento jajajaj
ResponderEliminarAnda que si hiciéramos caso a tu entrada no sé si el mundo sería mejor, o sería un poco más loco. Eso sí, un poco más feliz seguro.